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Episodio 8: La Ciencia del Espíritu

Última actualización el 2020-10-21

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Espiritualidad y Ciencia
Espiritualidad y Ciencia
Episodio 8: La Ciencia del Espíritu
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Hasta el momento he compartido con ustedes los resultados de algunas de las investigaciones o más bien digamos “aprendizajes” que he acumulado desde el punto de vista de la ciencia, tratando de encontrar un equilibrio entre dos temas que siempre me han apasionado: la ciencia formal y el mundo de lo intangible, lo que está dentro de la mente y quizás mas allá de la materia.

Pero hoy vamos a hablar de Espiritualidad, o mejor dicho, les voy a compartir mi visión de lo que es la espiritualidad y cómo creo que se relaciona con la ciencia. No pretendo dar respuestas absolutas y desde luego, no sobra aclarar que a diferencia de los temas anteriores en los que existen teorías aceptadas formalmente como ciertas, en los temas del alma no hay verdades absolutas.

La palabra Espiritualidad proviene del latín spiritus que significa alma, vigor, aliento y el sufijo “lidad” que significa “relacionado con”, es decir que Espiritualidad quiere decir “lo que concierne al alma o espíritu”. También se puede traducir como “lo concerniente a la esencia”, ya que como ustedes saben, la palabra espíritu también se utiliza para referirse a las bebidas alcohólicas que no contienen azúcar y que tienen por lo menos 20% de alcohol. Como dato curioso, las bebidas que tienen azúcar y sabores se llama licor. Por lo tanto, si la bebida contiene solamente esencia de la planta de la que se extrae, entonces es un espíritu.

Hasta aquí podemos llegar en cuanto a la definición de Espiritualidad. Cualquier cosa adicional que agreguemos ya pasa a ser apreciación personal o la definición creada por algún grupo en particular. Sin embargo, la definición o más bien la semiología del término ya nos está adelantando algo importante: Si se refiere a lo intangible, a lo interno, es espiritualidad. Si tiene sabores añadidos, ¡entonces ya es otro licor!

A partir de aquí entonces les tengo que compartir mi construcción personal de lo que es Espiritualidad con base en mi experiencia personal y sobre todo lo que considero que NO es espiritualidad. Así que voy a empezar por ahí.

Lo que más comúnmente se confunde con espiritualidad es la religión. La religión, según Wikipedia es un sistema sociocultural de comportamientos y prácticas morales, cosmogonías, textos, lugares santificados, profecías, éticas y organizaciones relacionadas con elementos sobrenaturales, trascendentales o espirituales. Partiendo de esta definición podemos observar que la espiritualidad es usualmente una parte de la religión, pero dependiendo de cada religión, puede ser una parte más o menos importante o más o menos grande en el contexto de los demás elementos.

Las religiones son sistemas muy bien estructurados y definidos con guías de comportamiento, cuerpos de conocimiento como la Biblia o el Corán, o cierta versión de esos libros y usualmente con una jerarquía canónica de dirigentes de comunidad. Usualmente las religiones promulgan que su fundamento principal es la espiritualidad como forma de acercarse a la divinidad, mejorar como persona o lograr la felicidad ya sea aquí en la Tierra o en algún tipo de existencia más allá de la muerte. Sin embargo, yo considero que en la mayoría de los casos la espiritualidad no es el centro sino más bien el atractivo principal para los fieles, pero suelen ser más importantes otros elementos como la doctrina o la práctica de ciertos comportamientos, así como la prohibición de otros.

 Esto no quiere decir que la espiritualidad no se pueda encontrar en una religión, incluso, uno de los orígenes probables de religión, de acuerdo con San Agustín es el latín re-ligare que quiere decir “volver a unir”. Por lo tanto, la religión sería la herramienta con la cual se quiere volver a unir al ser humano con su esencia. Sin embargo, hay otro origen probable del término, proveniente del filósofo romano Cicerón, que hablaba de religio que se traduciría como “obligación a unos votos”. Vean qué interesante que la religión tenga tan marcados esas dos facetas, como las dos caras de una moneda: por una parte, la conexión con algo sublime, pero por otra parte, el cumplimiento de una serie de obligaciones para con una organización, así sea como intermediaria de la divinidad.

Por otro lado tenemos la metafísica que es una rama de la filosofía que examina la naturaleza fundamental de la realidad y trata de conectar de alguna forma la mente y la materia. Metafísica quiere decir textualmente “más allá de lo físico”. En cierto modo, lo que pretendo hacer en este espacio es metafísica ya que trato de esa conexión entre mente y materia, Sin embargo, la metafísica también se aleja de la espiritualidad porque su esencia es muy fenomenológica, es decir que se preocupa más por explicar los fenómenos que percibimos en nuestra mente y cómo éstos pueden ser la evidencia de una realidad más allá de lo físico. Yo creo que la espiritualidad no se preocupa en realidad por estos temas porque no tienen relevancia para el objetivo último de encontrar felicidad individual y colectiva. Pero bueno, me estoy adelantando, al final de este episodio completaré mi definición de espiritualidad.

La metafísica fue el origen de la ciencia porque nos puso a pensar en los fenómenos que percibíamos y tratar de comprender la naturaleza de la realidad. Lo que ocurre es que como lo narré en otro episodio, este ejercicio se realizaba sin muchos medios de experimentación y por lo tanto estaba limitado por la capacidad de nuestros sentidos y nuestra mente. Sin embargo, no hay que subestimar esta capacidad, incluso grandes descubrimientos como la hidrostática de Arquímedes, la mecánica de Newton y la teoría de la relatividad de Einstein partieron de esas cavilaciones existenciales y luego se perfeccionaron gracias a la matemática para ser confirmadas finalmente con la experimentación. En todo caso, el campo del comportamiento humano, la búsqueda de la felicidad o el amor, siguen quedándose por fuera de las posibilidades de la matemática y en gran medida, también del método científico así que tanto la Ciencia como la metafísica se quedan cortas para considerarse espiritualidad.

Ha habido corrientes modernas de metafísica que prometen dedicarse de lleno al desarrollo del Ser como la metafísica 4 en 1 de Connie Mendez, la Gnosis, de la que hablaré a detalle en otro episodio y más recientemente “El Secreto” de Rhonda Byrne, que estuvo de moda por allá entre 2006 y 2010. Sin embargo, a pesar de que estos movimientos podrían clasificarse como metafísicos, yo personalmente los considero parte del siguiente grupo del cual hablaré: Esoterismo.

Como todas las anteriores definiciones, no existe un consenso sobre lo que es exactamente esoterismo, así que por lo general se utiliza como un término que agrupa ideas y movimientos que han surgido a lo largo de la historia, específicamente en sociedades occidentales. El término esotérico proviene del griego esôterikós y significa “que pertenece a un círculo interno”. Esto nos puede dar una idea de lo que se trata. Los cultos esotéricos son generalmente sistemas organizados que se definen como círculos concéntricos donde hay un grupo externo de simpatizantes y visitantes, un círculo más interno de estudiantes y aprendices, uno más interno todavía de postulantes y un círculo privado de iniciados. Muchas veces tienen además jerarquías o escalas de iniciación que se van ganando con tiempo, lealtad y méritos y que van dando acceso a niveles más elevados o restringidos de conocimiento y muchas veces poder también. Esta es la principal diferencia entre esoterismo y metafísica. Los metafísicos no suelen tener esa organización jerárquica ni los niveles de conocimiento. Se limitan a compartir el conocimiento y a través de él propiciar un “despertar”.

Algunos grupos esotéricos famosos son la Gnosis, el Hermetismo, el Rosacrucismo, la Kábala, el sufismo y varios movimientos que se podrían clasificarse como ocultismo. Han existido desde siempre y con seguridad van a seguir existiendo siempre porque son super atractivos. No solamente ofrecen una visión mágica del mundo sino que prometen el conocimiento más profundo de la realidad, la revelación de los secretos de la naturaleza y con frecuencia poderes sobrenaturales como, y no exagero, volar, atravesar paredes, teletransportación, omnipresencia, telepatía, riquezas materiales, longevidad, reencarnación, ver el futuro y como postre la posibilidad de tener muchas parejas sexuales porque cómo no, casi todos los cultos esotéricos son sumamente misóginos.

De esoterismo vamos a hablar bastante en este podcast porque es un tema que conocí bastante de cerca, particularmente la Gnosis y es mucho lo que quiero compartir sobre eso.

Hay una clasificación adicional para los movimientos esotéricos y metafísicos que han surgido en los últimos 50 años, más o menos desde los años 70’s y que tratan de modernizar la terminología y las prácticas del esoterismo clásico, agregando ideas, términos o conceptos de la ciencia como por ejemplo terminología de cuántica, prácticas orientales como el yoga, el tantra o el zen, o mezclando conocimiento ancestral de plantas sagradas y rituales con la naturaleza. A todo esto es a lo que se conoce como Nueva Era.

Hablando de conocimiento Ancestral, también habría que mencionar la Ancestralidad como una forma de religiosidad o espiritualidad, que proviene de la cosmogonía de los pueblos indígenas de América. Encierra su forma de ver la realidad, la vida, las relaciones, la comunidad incluso cosas de la vida diaria como la comida, el vestuario, la medicina y hasta el lenguaje.

Hay muchas más clasificaciones y también movimientos que de pronto no encajan en una sola clasificación, de hecho, la mayoría de los sistemas de conocimiento interno pertenecen a más de una categoría. Hay religiones con ancestralidad como el Santo Daime de Brasil, Religiones esotéricas metafísicas como la gnosis y metafísica nueva era como la Cienciología.

Todos estos saberes tienen sus méritos y sus peligros y en todos se puede encontrar un camino para la espiritualidad, pero ninguno es espiritualidad.

Porque la espiritualidad es algo mucho más simple: es el sentido de conexión con algo más grande que nosotros, que trasciende la existencia mortal pero no necesariamente pretende entender lo que hay más allá. Espiritualidad parte del conocimiento profundo de sí mismo y comprende la capacidad para transformarnos, de crecer como seres humanos y darle un propósito a nuestra existencia. (Repeat)

No se necesitan dogmas, ni credos, ni dioses ni más allá. Pero se puede ser espiritual aún teniendo cualquier creencia o incredulidad, siempre y cuando haya una conexión con algo superior, que puede ser el conocimiento, la humanidad, la paz mundial, siempre y cuando se base en la observación objetiva y metódica de uno mismo y la posibilidad de mejorarse a sí mismo para lograr un cambio positivo en sí y los demás.

Y es por esta razón que la ciencia es un vehículo tanto o más poderoso para la espiritualidad que los otros de los que hemos hablado: La ciencia se basa en la observación, la experimentación, la búsqueda de la verdad y tiene como objetivo mejorar la vida propia y la de otros seres. La verdadera espiritualidad se parece a la ciencia y se diferencia de religión o esoterismo en que no hay un camino fácil, no hay atajos ni recetas mágicas sino métodos prácticos y coherentes para desarrollar nuestro potencial a base de trabajo arduo y constancia.

De hecho, alguna de las frases más inspiradoras y espirituales que he escuchado en mi vida no solo provienen de maestros espirituales sino profesores científicos.

Con mis amigos Muiscas repetíamos en las ceremonias: “Somos hijos de las Estrellas, hijos del cosmos y del sol central…” Y Carl Sagan, el astrofísico de quien ya he hablado en este podcast dijo alguna vez: “El nitrógeno en nuestro ADN, el calcio en nuestros dientes, el hierro en nuestra sangre, el carbón en nuestra piel, fueron fabricados en las entrañas de estrellas colapsando. Estamos hechos de polvo de estrellas”.

De hecho en otra ocasión se refirió específicamente a la espiritualidad diciendo: “El hecho mismo de comprender es una celebración de unión, comunión, aunque sea en una escala muy modesta, con la magnificencia del Cosmos. La ciencia no solamente es compatible con la espiritualidad; es una fuente profunda de espiritualidad.”

También es Espiritualidad la experiencia de vida de cualquier persona que independientemente de sus creencias, o como dije antes, sin ninguna creencia, que se esfuerza por ser mejor cada día, por ayudar a los que están a su alrededor y contribuir para que el mundo sea un poquito mejor cada día.

La práctica de la espiritualidad nos lleva a comprender cada vez mejor la verdad de nosotros mismos, de los que nos rodean, de la sociedad en la que vivimos y del mundo que nos rodea. Es el camino para salir de la matrix de la que hablé en los primeros episodios. Pero no es proceso mágico, o bueno, podemos elegir verlo como la verdadera magia de la transmutación interna, lo que quiero decir es que no es un proceso automático ni se puede dar de afuera hacia adentro. Ningún maestro, ningún libro sagrado, ninguna técnica ni planta sagrada pueden empujarte a través del camino espiritual. Los maestros, métodos y escuelas son más bien como lámparas que alumbran el camino, pero en cualquier caso, la verdadera espiritualidad implica un esfuerzo individual consciente y constante.

Ser espiritual se da naturalmente para algunas personas que por alguna razón nacieron con la herencia genética adecuada, crecieron en una familia con amor y tuvieron la suerte de aprender a edad temprana a conocer y controlar sus emociones. Es posible que conozcas a alguien así en tu familia. Yo conozco un par en la mía!

Otras personas pasan por lo que se conoce como la noche oscura del alma y enfrentan tragedias muy duras que les sacuden y descubren en la espiritualidad la manera de sanarse y lograr rehacer su vida.

Otros estamos en un punto intermedio y afortunadamente no hemos tenido que vivir verdaderas tragedias pero sí situaciones difíciles, desesperanza y vacío interno. Éste es mi caso, tal como lo narré en el episodio anterior y hallé en la espiritualidad mi forma de construir una vida con sentido, con propósito y armonía.

Pero también hay muchos para quienes la espiritualidad no es el camino y encuentran su equilibrio en la contemplación, el trabajo, la familia, el deporte, el arte, la naturaleza o por su puesto la ciencia.

Lo importante en cualquier camino que elijas es que te enamores de él, que lo disfrutes y sientas que cada día te hace una mejor persona que el día anterior, que te lleve un paso más cerca de la felicidad que buscas.

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